Mucho hemos escuchado hablar acerca de la empatía que debemos de tener hacia el prójimo en tiempo de coronavirus. Los seres humanos en general, estamos cambiando y una ola de sensibilidad hacia los otros y hacia el medio ambiente se ha extendido alrededor de todo el mundo. 

Para nosotros, esa empatía empezó desde el primer caso de COVID-19 confirmado en Colombia, y se dirigió principalmente a buscar soluciones para que nuestros colaboradores tuvieran el menor riesgo posible de contagio. De ahí que, incluso antes de las medidas obligatorias estipuladas por el gobierno, el trabajo en casa para Kimmel fue la primera opción, pues la salud y la tranquilidad de nuestro equipo de trabajo es siempre nuestra prioridad. 

¿Cómo lo hicimos? 

Desde hace algún tiempo, nuestra área de dirección de proyectos, se preparó y adoptó la tecnología necesaria para garantizar que la empresa pudiera funcionar desde cualquier lugar del mundo. Por lo cual, ante la emergencia, se inició con la ubicación de los equipos de los colaboradores en sus hogares: cada vez que se enviaba a un trabajador, el director del proyecto acudía a su domicilio para inspeccionar el lugar de trabajo, además verificaba que el sistema y los programas estuvieran funcionando correctamente.

De modo que, todos nuestros equipos directivos, administrativos, operativos y técnicos, se encuentran hoy trabajando desde la seguridad de sus hogares, accediendo de forma eficiente y segura a nuestro ecosistema digital. Reuniones con o sin video, llamadas telefónicas, envío y recepción de información, documentos revisados y editados de forma simultánea, copias de seguridad, soporte técnico remoto, monitoreo de oficinas por cámaras… todo a tan solo un click de distancia.

Finalmente, optamos por hacer al inicio de cada jornada, un acompañamiento online, para que nuestro personal nunca se sienta solo; pues nuestro reto es que todos sigan motivados y que trabajemos coordinados siempre viendo hacia los mismos objetivos. 

Nadie nunca estipuló en el plan estratégico del 2020 que debíamos prepararnos para una pandemia, pero esta crisis nos ha permitido reinventarnos en nuestra forma de trabajar y en los productos, procesos y soluciones que le ofrecemos a nuestros clientes. Nos permitió explorar nuevos rumbos y ante todo, descubrimos que si se puede, que nuestra tecnología y nuestro sistema nos permiten estar conectados y que podemos prestarle a nuestros clientes los mismos servicios desde la tranquilidad de nuestro hogar, pues nuestro equipo de trabajo está entrenado para seguir manteniendo la calidad y eficiencia de todos los procesos. 

Sin duda alguna, no sabremos que va a pasar mañana, pero por ahora, el autocuidado y el bienestar físico y mental de nuestro equipo de trabajo es nuestra prioridad. Nuestros escritorios seguirán vacíos, pero nuestros corazones están más llenos que nunca de ganas de seguir trabajando y de seguir adaptándonos a las nuevas tendencias que se produzcan en el mercado después de esta pandemia, para como siempre, hacer que las cosas pasen.